ONCE lleva hasta Egipto la literatura clásica española
Un total de 111 títulos de la literatura clásica española en formato Daisy, accesibles por tanto para personas con discapacidad visual, viajarán a El Cairo con destino a la biblioteca del Instituto en la capital egipcia. Su objetivo fundamental es dotar a los por ahora 12 estudiantes ciegos cairotas (ocho de ellos becados por la embajada de nuestro país), que están cursando estudios de español en esa sede del Instituto Cervantes, de bibliografía adaptada en lengua española. Con ello se pretende completar más y mejor la formación que vienen recibiendo en virtud del convenio marco firmado por la ONCE y el Instituto Cervantes de España (ICE) en 2005.
El acto de donación se celebró el 11 de febrero en la sede madrileña del Cervantes, presidido por el secretario general de esta institución, Rafael Rodríguez-Ponga, y el vicepresidente 1º del Consejo General de la ONCE, Andrés Ramos, que rubricaron la cesión de ese acervo literario. “Nuestra colaboración en los últimos nueve años ha sido fructífera y satisfactoria, como muestra de la tarea de solidaria cooperación internacional de la ONCE con personas ciegas de todo el mundo y por la contribución, en este caso, a la difusión de la cultura y la lengua españolas”, señaló Ramos, quien expresó su deseo de que los libros donados sean de gran utilidad a todos los estudiantes del Cervantes en El Cairo (archivo mp3).
Por su parte, Rodríguez-Ponga valora cómo este proyecto junto a la ONCE está aumentando el nivel de excelencia académica del propio Instituto Cervantes en beneficio de todos (archivo mp3).
Y es que la biblioteca del Cervantes de El Cairo es un referente del español para todas las universidades cairotas y del resto del país. En las Universidades de la capital egipcia existen cinco
Departamentos de Español, en los que hay por cierto matriculados bastantes alumnos con discapacidad visual.
El “sueño español”
Uno de esos universitarios, y beneficiario del material donado, es Mustafá Gamal, de 22 años y licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de El Cairo. "Estudio español en el Instituto Cervantes desde 2010 y me parecen muy importantes estas donaciones de libros·", asegura a nuestra revista el joven cairota con discapacidad visual grave (archivo mp3).
Aparte de sus estudios de español, Mustafá realiza actualmente un curso de postgrado (preparatorio para un futuro máster) que compagina con su reciente empleo en Vodafone España desde El Cairo. Su admiración por la ONCE y por las costumbres de nuestro país le hacen soñar con venir a trabajar a España en el futuro; mientras tanto, reconoce que en su país “hay aún muchas cosas que mejorar para las personas con discapacidad... Yo pertenezco a una organización de discapacitados de El Cairo -nos explica-, pero tenemos mucho que mejorar, llegar a más gente y aumentar la calidad de su tarea. Por ejemplo, ahora empiezan a ofrecer la conversión de libros en papel a digital, pero hay muchas otras cosas por hacer, como establecer una colaboración real entre nuestras organizaciones y el Gobierno o avanzar en la adaptación de calles y edificios, porque de políticas de accesibilidad en Egipto no hay ni rastro. Hace poco se formó un llamado Consejo Nacional de Discapacidad, pero aún no ha hecho nada”.
De Mustafá habla con especial cariño Ane Muñoz, jefa del área de Certificación y Acreditación del ICE (archivo mp3).
Ane explica también, que la ONCE colabora desinteresadamente con el Instituto Cervantes desde hace años, incluso adaptando al braille pruebas de examen para los candidatos con discapacidad visual a diplomarse en español. Esta colaboración de la ONCE supone de hecho en torno a un 20 por 100 de la atención a “necesidades especiales” que cada año lleva a cabo el Instituto Cervantes en el sistema de certificación de Diplomas de Español como Lengua Extranjera (DELE) en el mundo.
Hacia la excelencia
Por su parte, el director del Instituto en El Cairo, Eduardo Calvo, resalta para nuestra revista que la experiencia de abrir sus clases a estudiantes con discapacidad visual ha elevado el nivel de calidad de la formación que imparten a sus alumnos (archivo mp3). En ese contexto, Calvo pone el énfasis en la colaboración de la ONCE, cuya materialización en El Cairo contó además con el apoyo económico de la Embajada de España, cuyo ministro consejero, Alfredo Martínez, suscribió en abril de 2013 la concesión de ocho becas que han cubierto la matriculación de otros tantos alumnos con discapacidad: “es muy importante -insiste Calvo- al exigirnos adaptar nuestro modelo pedagógico de enseñanza del español a alumnos con discapacidad o ceguera. No es sólo una positiva tarea social, sino un refuerzo a la excelencia de nuestro modelo educativo. Por eso hemos incluido a estos alumnos en distintos grupos, no en uno específico para ellos, lo que nos permitirá evaluar nuestras posibilidades de integración educativa. Ello exige también el compromiso de cada profesor que, tras las clases, dedica un tiempo extra al alumno o alumnos con discapacidad que tiene en su grupo”.
Para contribuir a este ambicioso proyecto, la ONCE -además de estos 111 títulos donados ahora al Instituto cairota- entregó también en su momento a esta sede del Cervantes un envío de material tiflotécnico específico para atención a los alumnos con discapacidad visual: reproductores Víctor para libros Daisy (en los que ahora podrán escuchar a nuestros mejores clásicos literarios), máquinas Perkins de escritura braille, lectores Jaws de pantalla de ordenador, ampliadores de pantalla como Zoomtext o distintos portavisores procedentes del centro tiflotécnico de la Organización, CIDAT.
De Nueva York a Pekín
La colaboración de la ONCE con el Instituto Cervantes es una realidad en otros muchos lugares del mundo, aparte de El Cairo. Desde Nueva York (EE UU) a Pekín (China), pasando por países tan distintos como Marruecos o Portugal.
Entre estos proyectos de colaboración destaca el mantenido con el Instituto Cervantes en Tetuán (Marruecos), al que se ha hecho también entrega de abundante material adaptado: manuales en braille de los cursos de español, herramientas de lecto-escritura o tecnología accesible para alumnos ciegos. Dos instituciones de la zona que cuentan con estos estudiantes se benefician así de este convenio y de la gratuidad de matrícula a los cursos de español que les ofrece por su parte el Instituto Cervantes. Incluso ha financiado la construcción de un nuevo centro educativo para estos alumnos ciegos de Tetuán. Además, en 2011, en el marco del V Encuentro del Invidente de Tetuán (organizado bajo el lema “Incrementemos el índice de escolarización de los invidentes” por la Organización Alauita para la Protección de los Invidentes de Marruecos), el Instituto Cervantes y la ONCE inauguraron oficialmente el “Aula Cervantes” y la “Residencia Taha Husein”, dirigidas a los alumnos deficientes visuales del instituto del mismo nombre. Ya en 2009, la ONCE -a través del Cervantes- había donado al Instituto Taha Husein un lote de 97 métodos de español y diversos cuentos en sistema braille.
Por lo que respecta a Portugal, la ONCE ha suscrito, con el Instituto Cervantes y la Asociación de Ciegos y Amblíopes de Portugal (ACAPO), un convenio de colaboración para facilitar el acceso a los afiliados de la asociación portuguesa a los cursos de español que ofrece el Cervantes en su sede de Lisboa.
Un reportaje de Mercedes Leal