Habilidad perceptiva que permite priorizar la figura respecto de su fondo. La imagen está integrada por la figura —elemento central o foco de atención— y el fondo —que se percibe como impreciso e indiferenciado—. Ante un estímulo, la figura es el objeto de nuestra percepción; al desviar la atención hacia otra parte del campo visual, el nuevo centro de interés se convierte en figura, y lo que antes era figura, en fondo. Esta capacidad influye en la localización de letras o palabras en una página o pizarra. Se puede trabajar realizando actividades de discriminación con objetos, por ejemplo: buscar un botón cuadrado entre varios redondos, un bloque grande entre otros pequeños, una bola roja entre otras verdes, etc.