En el ámbito de la discapacidad, desde la pasada década de los años 90, los organismos internacionales con competencias en materia social y/o sanitaria, y los colectivos de personas afectadas por algún tipo de discapacidad, defienden ciertos cambios en materia de terminología y recomiendan el uso de la palabra "persona con" antepuesta a la mención al sujeto por su tipo de discapacidad; en ese sentido, actualmente se prefiere «persona con ceguera» a «ciego» o «con sordoceguera» a «sordociego».